Rumbo Colectivo organiza junto a entidades internacionales seminario sobre integración productiva en Brasil

Rumbo Colectivo organiza junto a entidades internacionales seminario sobre integración productiva en Brasil

“Reindustrialización: integración productiva como respuesta latinoamericana a la fragmentación global” es el nombre del seminario de alto nivel, desarrollado este 7 y 8 de mayo en Brasil, que organizaron Rumbo Colectivo y organizaciones internacionales como la Global Fund for a New Economy, Fundación Perseu Abramo y la Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (Latindadd), entre otras, al alero de lo cual comenzó el trabajo preparatorio para el Congreso Panamericano 2026.

La instancia, que reunió a ministros, senadores, economistas, activistas y parlamentarios de Brasil, Colombia, Uruguay, Argentina y Chile, abarcó dos jornadas con distintas mesas de trabajo enfocadas en integración regional y productiva, cooperación internacional, cadenas de valor regionales, financiamiento y capacidades estatales.

Como parte de la delegación chilena estuvo presente el senador Diego Ibáñez (FA), que participó en el panel “Cooperación internacional e integración productiva”, donde compartió espacio con el embajador Mauricio Lyrio, Secretario de Clima, Energía y Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, la diputada uruguaya Inés Cortés y representantes de la Red Brasileña para la Integración de los Pueblos (REBRIP) y Latindadd.

“Chile tiene muchas ventajas comparativas, somos líderes en electromovilidad, tenemos la Estrategia Nacional del Litio, y así son varias las alternativas que existen para generar mayor conocimiento e innovación y hacer que Chile de un gran salto en materia productiva y tecnológica. América Latina es una región que debe poner en diálogo a sus gobiernos para hacerle frente a un contexto global que se pelea con las regulaciones ambientales y depende de los combustibles fósiles. Las alternativas son energías renovables, valor agregado, industria nacional, integración y así mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos”, apuntó el senador Ibáñez.

“Esto pone en el centro un debate que lamentablemente en nuestro país está muy acotado, donde solo nos plantean reducir los impuestos a las grandes empresas y que eso mágicamente genera un efecto en la economía, cuando aquí se están hablando temas fundamentales para el crecimiento a mediano y largo plazo: empleo calificado, plan nacional de capacitación, una agencia nacional de desarrollo, la creación de valor agregado. Hay que poner alternativas sobre la mesa, potenciar la industria chilena con nuevas tecnologías, y para eso, el intercambio con la región latinoamericana es fundamental”, destacó la diputada y economista Irací Hassler (PC), quien participó en la apertura de la mesa de propuestas en la segunda jornada, junto a la congresista federal de Brasil, Natalia Bonavides y Pedro Silva Barros de Fundación Perseu Abramo. 

“Tenemos la convicción que los países se desarrollan cuando se integran económicamente, la evidencia de eso es clara, mientras en América Latina sólo un 15% del comercio es intrarregional, en Europa llega al 60%, y aún así están hoy impulsando leyes de aceleración en industria y transferencia tecnológica, lo que muestra cómo distintas regiones del mundo se preparan para la nueva economía mundial”, subrayó Tomás Leighton, director ejecutivo de Rumbo Colectivo. 

Asimismo, José Miguel Ahumada, ex subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales del gobierno de Gabriel Boric y miembro del directorio de Rumbo Colectivo, también participó en un panel sobre integración de cadenas de valor regionales.

Workshop en Chile de cara al Congreso Panamericano

Cabe destacar que el segundo día del seminario estuvo orientado a la elaboración de directrices concretas que alimentarán la agenda del Congreso Panamericano 2026, con foco en la agenda legislativa de cada uno de los países presentes sobre integración regional y en los instrumentos comunes con los que se pueden implementar las prioridades identificadas. 

Uno de los ejes de trabajo del próximo Congreso Panamericano será la integración productiva, entendida como la capacidad de los países de la región de producir de manera articulada y coordinada, agregando valor y reduciendo su dependencia de exportaciones primarias.

El Congreso Panamericano, fundado en 2024, busca consolidarse como un espacio permanente de diálogo entre parlamentarios, académicos y la sociedad civil del continente con el objetivo de articular respuestas comunes a desafíos compartidos. Tras sus dos primeras ediciones en Colombia y México, la próxima cita se realizará en Montevideo en agosto próximo, siendo el seminario en Río de Janeiro el primer hito de un ciclo de encuentros preparatorios que continuará en distintos países de la región, siendo Chile el que reciba el nuevo workshop durante junio, donde se abordará el eje de política industrial verde.

 

FA, un programa y una nueva forma orgánica en gestación

FA, un programa y una nueva forma orgánica en gestación

Columna publicada en La Tercera (15 de julio 2024).

En una deriva que opera a contracorriente de la tendencia hacia la fragmentación que domina en el campo político a nivel internacional y nacional, el fin de semana pasado tuvieron lugar las primeras elecciones internas del nuevo partido Frente Amplio, hito que le permite avanzar un paso más en el proceso de unificación en el que se embarcaron militantes y colectividades meses atrás. Si bien, han logrado sortear y resolver significativos desafíos, lo cierto es que aún queda un largo camino por recorrer para la consolidación de la fusión.

La literatura comparada describe cuatro tipos de factores de éxito para estos procesos. Por un lado, están los de índole contextual, por ejemplo, las barreras que impone el sistema de partidos. Por otro, los de naturaleza inter-partidos, que descansan en la calidad de la cooperación previa y la existencia de confianza entre sus líderes. En ambos sentidos puede decirse que el naciente Frente Amplio tiene el camino relativamente llano.

El éxito de una fusión supone además similitudes a nivel ideológico y de culturas políticas, de composición militante y trayectorias. Pero estos elementos están articulados y dependen de los objetivos y proyecto que se estén buscando lograr con la unificación. Es necesario avanzar, entonces, en la consolidación y definición conjunta de dichos objetivos, tanto en lo orgánico como en lo programático. Antes de tener dicha consolidación programática no es posible tampoco hablar de éxito o fracaso de un programa particular. El Frente Amplio tendrá en lo próximo, en el contexto de períodos eleccionarios 2024 y 2025, sus primeros ejercicios verdaderos de desarrollo y priorización programática.

En todo caso, el programa de este gobierno -con las diferencias que ello tiene respecto del programa político de un partido-, no se ha abandonado. En términos cualitativos, la Ley de 40 horas, el Sistema Nacional de Cuidados, la Estrategia Nacional del Litio, como ejemplos, funcionan en lógicas innovadoras, ubicando en el centro demandas emergentes, que proponen una nueva manera de entender el bienestar.

En lo cuantitativo, a la mitad del mandato se ha dado cumplimiento a un 51,7% del total del programa, especialmente descansando en la gestión administrativa del Ejecutivo. Es una atribución externa el que se diga que se ha abandonado el programa. Éste, sostenemos, está en implementación.

Finalmente, con respecto a lo orgánico, esta izquierda del siglo XXI, que suma las demandas por mejores condiciones materiales de vida y ampliación de derechos sociales, los anhelos por mayor tiempo libre, ampliación del ejercicio de la autonomía y la libertad, ¿exige también un nuevo modelo de partido, una nueva forma de hacer política y relación de los partidos con la sociedad? Este es precisamente uno de los más importantes desafíos y, a la vez, oportunidad, que el naciente partido Frente Amplio deberá encarar y dilucidar de aquí al futuro próximo: ofrecer un camino en el que los mandatos partidarios con los proyectos personales puedan articularse de forma virtuosa.