“Desmontando la motosierra”: Rumbo Colectivo lanza libro que destaca y defiende la agenda transformadora del Estado

“Desmontando la motosierra”: Rumbo Colectivo lanza libro que destaca y defiende la agenda transformadora del Estado

“Desmontando la motosierra: hacia una agenda para la transformación del Estado”, se titula la publicación, lanzada ante un atestado auditorio de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, y que abarca, entre otras temáticas, la contribución histórica del Estado en la sociedad chilena, la agenda desreguladora estatal que impulsan las derechas en Chile y el exterior, así como los principales lineamientos para su transformación y mayor eficacia.

La instalación del gobierno de José Antonio Kast ha traído de la mano una preocupación transversal respecto a los anuncios sobre amplios recortes presupuestarios, en áreas como ministerios, educación superior, medioambiente, migración y vivienda, entre otras, y al mismo tiempo ha investido al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, como la autoridad más empoderada desde la actual administración gubernamental. 

“Efectivamente es una motosierra lo que estamos presenciando, una contra las capacidades del Estado, que lo apunta como la causa estructural de los problemas de Chile, cuando la evidencia histórica demuestra lo contrario, tal como lo señala el libro. Además, de identificar desafíos en eficacia y modernización en el actual ciclo político”, señaló Tomás Leighton, director ejecutivo de Rumbo Colectivo. 

El texto, de autoría de los abogados e investigadores Vicente Burgos y Sebastián Winter, se presentó el 18 de marzo en la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, fue comentado por la académica Verónica Figueroa, el integrante de Horizontal, Juan José Obach, y por la exsubsecretaria de Evaluación Social, Paula Poblete.

El panel, moderado por la periodista Cecilia Rovaretti, exhibió un amplio consenso técnico respecto a los problemas que se ocasionarían al tener por objetivo la reducción del Estado en sí mismo. En ese sentido, Paula Poblete, en una de sus primeras intervenciones públicas como ex autoridad, destacó avances concretos del Estado chileno en materia de eficiencia, como la implementación de la ‘Ventanilla Única’, asimismo, expuso sobre a la concentración de la riqueza en el país, cuestionando la idea de que la única manera de mejorar las finanzas públicas sea recortando gasto, cuando también lo que se necesita, según señaló, es aumentar las arcas fiscales, realidad que ostentan los países desarrollados.

Por su parte, Sebastián Winter, co-autor del libro, comentó que “Chile ya tiene uno de los gastos públicos más bajos de la OCDE, un 28,2% del PIB, frente al 42,6% del promedio. Tenemos apenas un 8,46% de funcionarios respecto de la población laboral activa, cuando el promedio OCDE es de 18,41%. No ostentamos un Estado enorme, más bien uno que opera al límite de sus capacidades. Recortarlo no es eficiencia, es desmantelarlo, y justamente, así volverlo más ineficiente”.

Juan José Obach, directivo de Horizontal, indicó que "para avanzar hacia un Estado que realmente pueda solucionar los problemas de las chilenos en materias tan sensibles como salud, educación o vivienda, debemos dejar atrás la dicotomía entre una derecha que quiere reducir el Estado el mínimo, y una izquierda que reduce el ámbito de lo público a la acción estatal”.

Entre los principales planteamientos del texto se encuentran una demostración histórica y comparada del rol del Estado chileno en la expansión de derechos, bienestar social y desarrollo económico, un análisis crítico del discurso actual de las derechas en Chile y el extranjero y su agenda desreguladora estatal, y la elaboración de lineamientos para una agenda de transformación del Estado.

El libro se puede adquirir en las oficinas de Rumbo Colectivo.

Por el fortalecimiento del cooperativismo y la formalización laboral

Por el fortalecimiento del cooperativismo y la formalización laboral

Columna publicada en El Ciudadano (23 de mayo 2025).

Por Ricardo Bustamante, periodista, diplomado en Cooperativas, Encargado de Comunicaciones en Rumbo Colectivo, y Óscar Pereira, administrador público, Coordinador Semillero Chile Justo y Solidario de Instrumentos de Transformación 2030, Rumbo Colectivo.

Casi 140 años han transcurrido desde la creación de las primeras organizaciones cooperativas en Chile. Fue en 1887 cuando en Valparaíso vieron la luz las cooperativas de consumo “La Esmeralda” y “La Valparaíso”, periodo que fue seguido en 1924 con la primera legislación nacional en la materia y la posterior irrupción de la Corfo, consolidando el avance y diversificación del cooperativismo en el país, llegando a sumar a fines de los años 60 un total de 4.500 cooperativas y 4,5 millones de socios.

A partir de entonces las cooperativas fueron perdiendo presencia, y en la actualidad suman un poco más de 2.000 entidades y dos millones de ciudadanos asociados. Y aunque se cuentan casos exitosos que perduran hasta hoy, la mayoría de las cooperativas enfrenta importantes debilidades en gobernanza, gestión y sostenibilidad.

La reciente creación del Instituto Nacional de Asociatividad y Cooperativismo (INAC) por parte del Gobierno es un gran avance en la materia, sin embargo, sus funciones junto con las de la División de Asociatividad y Cooperativas (DAES) pueden responder de mejor manera a las necesidades del sector, así como su financiamiento debe ir más allá del mantenimiento institucional con el fin de ejecutar políticas concretas para el fortalecimiento de las cooperativas.

En el marco del Año Internacional de las Cooperativas, celebrado durante mayo en Santiago por Cepal y Cooperativas de las Américas, es que, desde Rumbo Colectivo, a través del proyecto Instrumentos de Transformación 2030, presentamos iniciativas de política pública que buscan el fortalecimiento del cooperativismo en vista de su rol productivo en regiones y zonas rurales (entre otras materias).

La primera propuesta es aumentar el financiamiento del INAC, estableciendo su actual glosa presupuestaria como un aporte estatal basal para su funcionamiento, junto con ello, la recaudación del Estado por medio del Decreto N°233 ($900 millones aproximados), debe ser destinada al Instituto, dotándolo de recursos para impulsar políticas de fortalecimiento, como iniciativas de asistencia técnica y capacitaciones, promover la incorporación de tecnología e innovación, así como facilitar la exportación o apertura de mercados, entre otros.

En segundo lugar, separar las funciones de DAES y el INAC, para que la primera se limite al registro y fiscalización y el segundo a fomentar y promover, evitando incentivos contradictorios en el cumplimiento de las funciones actuales de la DAES. Esta distribución de funciones ocurre en Uruguay, donde las cooperativas son fiscalizadas por su correspondiente ministerio, mientras la promoción y fomento queda en manos del respectivo instituto.

La primera propuesta es aumentar el financiamiento del INAC, estableciendo su actual glosa presupuestaria como un aporte estatal basal para su funcionamiento, junto con ello, la recaudación del Estado por medio del Decreto N°233 ($900 millones aproximados), debe ser destinada al Instituto, dotándolo de recursos para impulsar políticas de fortalecimiento, como iniciativas de asistencia técnica y capacitaciones, promover la incorporación de tecnología e innovación, así como facilitar la exportación o apertura de mercados, entre otros.

En segundo lugar, separar las funciones de DAES y el INAC, para que la primera se limite al registro y fiscalización y el segundo a fomentar y promover, evitando incentivos contradictorios en el cumplimiento de las funciones actuales de la DAES. Esta distribución de funciones ocurre en Uruguay, donde las cooperativas son fiscalizadas por su correspondiente ministerio, mientras la promoción y fomento queda en manos del respectivo instituto.

A medida que las cooperativas se fortalezcan se podrá observar una reducción en la informalidad laboral, especialmente en sectores rurales y precarizados, espacios donde empresas o iniciativas privadas no llegan, creando nuevos puestos de trabajo y ofreciendo mejores condiciones laborales. En este contexto, el cooperativismo no solo se verá como una alternativa viable frente a las estructuras tradicionales de negocios, sino como un pilar de crecimiento económico más inclusivo y sostenible para el país.