No hay desarrollo sin redistribución: el gasto fiscal como pilar social en Chile

No hay desarrollo sin redistribución: el gasto fiscal como pilar social en Chile

Columna publicada en El País Chile (6 de noviembre 2025).

Por Carolina Silva, asistente de Asuntos Internacionales en Rumbo Colectivo.

En América Latina las paradojas son casi parte del paisaje regional. Es una región rica en recursos, talento humano y energía creativa, pero es también la más desigual del planeta. Dos personas concentran tanta riqueza como 334 millones de latinoamericanos; paralelamente, millones de familias sobreviven en la precariedad, empujadas por un modelo económico que genera crecimiento, pero no justicia.

Chile no escapa a esta paradoja. Es una de las economías más estables de la región y, a la vez, una de las más desiguales de la OCDE: el 1% más rico concentra una parte desproporcionada del ingreso nacional. Esta brecha no es una anomalía o un comportamiento esperable del mercado, sino que es el resultado de decisiones políticas que responden a un sistema fiscal regresivo, de exenciones que benefician al capital y una estructura tributaria que grava más al consumo que a la riqueza.

Recientemente, desde Rumbo Colectivo hemos publicado el informe Así recauda Latinoamérica: reflexiones sobre justicia fiscal y redistribución desde América Latina y el Caribe, donde sostenemos que la desigualdad en la región no es un accidente, sino una arquitectura cuidadosamente planificada y sostenida políticamente. Los Estados latinoamericanos han sido moldeados para recaudar y redistribuir poco, dejando al gasto público la misión imposible de compensar un modelo estructuralmente injusto.

Chile, en particular, ha logrado avances notables en cobertura de servicios públicos —educación, salud, seguridad social—, pero sigue mostrando un déficit en progresividad fiscal. En otras palabras, el Estado chileno sí invierte, pero no recauda lo suficiente para ampliar aún más su capacidad social. Más de la mitad de los ingresos públicos provienen de impuestos al consumo (IVA) o de los ingresos (impuestos a la renta), lo que implica que los hogares de menores ingresos aportan, proporcionalmente, mucho más que los millonarios de nuestro país.

Surge entonces, una pregunta que atraviesa nuestro escenario político y nuestra reflexión como fundación: ¿puede un país avanzar sin redistribuir? La respuesta, a la luz de la evidencia regional y nacional, es un rotundo no. Ningún modelo de desarrollo puede sostenerse sobre la desigualdad permanente.

En este contexto electoral, el debate chileno ha vuelto a girar en torno al gasto público, en especial con las recientes declaraciones del candidato presidencial José Antonio Kast. Su equipo económico ha anunciado un ajuste fiscal de US$21.000 millones en cuatro años, luego de una fase inicial de recorte de US$6.000 millones en 18 meses. Según declaraciones, “no se tocará ningún gasto social” y los recortes se harán por “malos gastos” o “ineficiencias”, pero tal como alerta el exministro Mario Marcel, más del 85% del presupuesto público ya está legalmente comprometido. Reducirlo sin eliminar o recortar derechos sociales es prácticamente imposible.

La relevancia de este tipo de declaraciones respecto de la noción de justicia fiscal que tenemos como sociedad reduce los derechos sociales y garantías estatales sólo a números. La idea de que el aparato gubernamental y público pueda disminuir su alcance y trabajo sin consecuencias sociales es un error conceptual desde la matriz: no hay que confundir gasto con despilfarro. En Chile, el gasto fiscal financia desde las pensiones universales hasta los hospitales, las universidades estatales y los subsidios habitacionales. Es el sostén silencioso del pacto democrático en el que nos orgullecemos vivir.

Los ajustes masivos sin una lógica redistributiva no son reformas técnicas o en pos de potenciar la correcta utilización de los recursos, son decisiones políticas con impactos humanos directos. Cuando se reduce el gasto en nombre de la eficiencia, sin una lógica redistributiva, aumenta el riesgo de retroceder en bienestar social y cohesión, como hemos visualizado en nuestro país vecino, Argentina, en donde los que terminaron pagando son los mismos de siempre: trabajadores, estudiantes, pensionados y pequeñas empresas.

La propuesta de Kast confía en que el sector privado llenará el vacío que deje el Estado, generando inversión y crecimiento. Pero el economista Guillermo Larraín advierte que el paquete de recorte equivale a retirar cerca de 2,6% del PIB en un corto periodo, lo que podría desacelerar la economía y elevar el desempleo. En un país con alta desigualdad y bajo crecimiento, agregando el complejo escenario global actual, es una apuesta no solo riesgosa sino irresponsable.

La historia latinoamericana ofrece lecciones nítidas. En las últimas décadas, los países que avanzaron en justicia fiscal son los que ampliaron su base tributaria, gravaron las rentas altas y coordinaron esfuerzos regionales contra los paraísos fiscales. Allí donde la política fiscal se entendió como una política de derechos, la democracia ganó estabilidad y legitimidad.

Para Chile, mirar al sur no significa copiar recetas, sino aprender de quienes han comprendido que la justicia fiscal es el corazón de la democracia. En un momento en que se vuelve a glorificar el recorte y se desconfía del Estado, conviene recordar una verdad elemental: no hay desarrollo sin redistribución. El gasto público no es un obstáculo para el crecimiento, es su condición.

Sin una redistribución efectiva, el desarrollo se vuelve un espejismo: una promesa que brilla en las cifras macroeconómicas, pero se desvanece en la vida cotidiana.

“Así recauda Latinoamérica”: Rumbo Colectivo lanza estudio sobre justicia fiscal y redistribución en la región

“Así recauda Latinoamérica”: Rumbo Colectivo lanza estudio sobre justicia fiscal y redistribución en la región

Nuestro nuevo informe “Así recauda Latinoamérica: Reflexiones sobre justicia fiscal y redistribución desde América Latina y el Caribe”, explora cómo los impuestos, la cooperación regional y la acción climática pueden convertirse en herramientas reales para reducir la desigualdad estructural en la región.

América Latina es la región más desigual del mundo: el 10% más rico concentra el 77% de la riqueza, mientras el 50% más pobre posee apenas el 1%. Esta realidad regional y las variadas posibilidades para abordarla desde el Estado con el fin de producir más equidad y profundizar la democracia y el desarrollo es el objetivo del nuevo estudio de Rumbo Colectivo, "Así recauda Latinoamérica: Reflexiones sobre justicia fiscal y redistribución desde América Latina y el Caribe”, elaborado por Carolina Silva Vidal, cientista política, magíster en Desarrollo y Cooperación Internacional y asistente de Asuntos Internacionales en Rumbo Colectivo.

Además de un debido diagnóstico, el informe plantea propuestas multilaterales de abordaje desde el área internacional, así como en el ámbito latinoamericano para hacer frente a la actual realidad.

Descarga el documento aquí.

 

Cumplimiento tributario y justicia social

Cumplimiento tributario y justicia social

Columna publicada en La Tercera (11 de junio 2025).

Por Tomás Leighton, director ejecutivo de Rumbo Colectivo.

En el marco de la discusión sobre el proyecto de ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias se ha enfatizado la relevancia que tendrá en materia de recaudación. Sin embargo, se ha omitido un componente fundamental: nos permitirá alcanzar un mayor grado de justicia social.

Cuando un contribuyente o grupo económico incumple sus obligaciones tributarias, también está aumentando de modo artificial e ilegítimo la rentabilidad sobre su patrimonio, después de impuestos. Así, aquellos que incumplen estas obligaciones acumulan riqueza a una tasa mayor que la de los contribuyentes que sí cumplen, generando subsecuentemente una mayor concentración de la riqueza.

Existen dos hechos documentados por la literatura especializada que ayudan a entender por qué el incumplimiento tributario genera aumentos significativos de la concentración de la riqueza en el mediano y largo plazo. En primer lugar, las personas de alto patrimonio tienen tasas de retorno sobre el patrimonio superiores al promedio de la población. La razón es que poseen principalmente patrimonio societario, que suele rentar más que otros activos. Segundo, las personas de alto patrimonio tienden a incumplir proporcionalmente más sus obligaciones tributarias que el resto de la población. Esto se explica en parte por el acceso que este grupo tiene a la industria de planificación tributaria agresiva, que pone a su disposición instrumentos y mecanismos vedados al común de la población.

El proyecto de ley contribuye a reducir las ilegítimas ganancias adicionales obtenidas por aquellos que no pagan sus impuestos, contribuyendo así a una generación de riqueza más justa. Aun cuando pudiera afirmarse que es legítimo que un contribuyente haga crecer su patrimonio más rápido que el resto por asumir más riesgos financieros, es derechamente arbitrario e injusto que lo haga incumpliendo la ley, ya sea evadiendo y/o planificando su tributación agresivamente.

Ahora bien, ¿por qué debiera preocuparnos una generación de riqueza más justa? Los países más desiguales tienen sistemáticamente una menor igualdad de oportunidades. Los individuos más ricos tienen una mayor influencia sobre el sistema político y económico. Al concentrarse el poder económico y la riqueza en unas pocas manos, existe un impacto negativo en el crecimiento y, además, se perpetúa el estancamiento económico y social.

Estas consideraciones son especialmente relevantes para el momento que vive Chile: la concentración de la riqueza aumenta la desconfianza de la ciudadanía en las instituciones, lo que puede producir riesgos de inestabilidad social y democrática.

En suma, lo que discute actualmente la Comisión de Hacienda del Senado no solamente es urgente desde la perspectiva de las finanzas públicas, sino que también contribuye a que la riqueza se genere de forma más justa.

Con éxito se desarrolló Seminario latinoamericano “Gobernanza tributaria y justicia fiscal” en el Congreso Nacional

Con éxito se desarrolló Seminario latinoamericano “Gobernanza tributaria y justicia fiscal” en el Congreso Nacional

El evento de alto nivel fue un espacio de análisis sobre los avances y desafíos que enfrentan los países de América Latina para construir sistemas tributarios más justos, progresivos y con mayor capacidad redistributiva.

El seminario contó con una conferencia virtual del economista Gabriel Zucman, uno de los principales referentes mundiales en desigualdad y justicia fiscal. Además de representantes de los gobiernos de Chile, Brasil, OXFAM, académicos y parlamentarios.

Con éxito se efectuó este 4 de junio el Seminario de alto nivel “Gobernanza Tributaria y Justicia Fiscal: reflexiones desde América Latina”, organizado por Rumbo Colectivo, OXFAM y la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT), y que tuvo lugar en el salón Pedro Montt de la Biblioteca del Congreso Nacional, en Valparaíso.

El evento, que también contó con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID) y el Congreso Nacional de la República de Chile, fue un espacio para el  análisis y reflexión sobre los avances y desafíos que enfrentan los países de América Latina para construir sistemas tributarios más justos, progresivos y con mayor capacidad redistributiva. El encuentro buscó contribuir al fortalecimiento de la cooperación regional en materia fiscal y, al mismo tiempo, generar condiciones para un debate nacional sobre el futuro de la tributación progresiva en Chile.

El seminario contó con la participación virtual del economista francés Gabriel Zucman, director ejecutivo de EU Tax Observatory, uno de los principales referentes mundiales en desigualdad y justicia fiscal, quien ofreció una conferencia inaugural titulada "Impuestos a las Grandes Fortunas. Un estándar mínimo de tributación a los superricos en América Latina y el Caribe".

Asimismo, la actividad incluyó el conversatorio "Cooperación regional para una América Latina más igualitaria. El rol de la articulación regional en la promoción de una tributación justa y progresiva", en el que participaron Diego Riquelme, coordinador de Política Tributaria del Ministerio de Hacienda de Chile, Rafael de Acypreste Monteiro Rocha, representante del gobierno de Brasil, Maite Gauto, directora de programas de OXFAM Brasil, y Carlos Brown, director de programas de OXFAM México.

El conversatorio final de la jornada se tituló "Gobernanza tributaria en el contexto nacional: desafíos y proyecciones para Chile" y contó con las intervenciones de Jorge Atria, docente de la Universidad Católica e investigador COES, y de los diputados chilenos del Frente Amplio, Gael Yeomans, Jaime Sáez y Camila Rojas, además de representantes de OXFAM Colombia y el Centro Contribuye.

Rumbo Colectivo realizó seminario sobre impuestos globales junto a experta internacional de Oxfam

Rumbo Colectivo realizó seminario sobre impuestos globales junto a experta internacional de Oxfam

 “Impuestos globales y verdes” se tituló el seminario internacional que efectuó Rumbo Colectivo y la Senaturía de José Ignacio Latorre este 23 de septiembre en la Sala de Sesiones del ex Congreso Nacional en Santiago.

En la instancia, expusieron los académicos del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Juan Enrique Serrano y Fernando Sossdorf, así como también la líder de Política en Justicia Fiscal de OXFAM Internacional, la española Susana Ruiz, invitada internacional del evento.

Este segundo seminario, se centró en la discusión respecto a la implementación de impuestos globales y ambientales a empresas transnacionales como una herramienta para fomentar una recuperación industrial resiliente y un desarrollo sostenible. 

La instancia se enmarca en el ciclo de seminarios “Nuevas Dinámicas del Desarrollo y la Política Internacional”, que organizan Rumbo Colectivo y el Senador Juan Ignacio Latorre, y en los que colaboran la Red Futuro y Progressive International.